18 años, Gases del Caribe presente en Sabor Barranquilla – La Ola Caribe
La feria se realizará del 21 al 24 de agosto en el Salón Puerta de Oro, del Centro de Eventos del Caribe.
Patricia Maestre, directora de Sabor Barranquilla, entre las gestoras sociales del departamento Liliana Borrero y de Barranquilla Katia Nule. Foto cortesía Fabiana Flores.
Un culto a la cocina responsable es lo que rendirán los cinco chefs internacionales en las preparaciones que cocinarán en los fogones de Sabor Barranquilla 2025.
A tono con la temática de la feria, los expertos provenientes de Reino Unido, Perú, Ecuador y Argentina aportarán su conocimiento en gastronomía sostenible, permitiendo una nueva perspectiva y un nuevo sabor a los asistentes a la feria. “Los frutos de los bosques, los productos del mar, de los manglares del Caribe, cada ecosistema es generoso y nos ofrece alimentos saludables que pueden ser usados como ingredientes”, dice el chef ecuatoriano Rodrigo Pacheco, embajador de buena voluntad de las Naciones Unidas, la FAO (Organización para la Alimentación y la Agricultura). La mayor despensa de los chefs invitados a esta edición será el Caribe y toda la riqueza que ofrece su tierra y mar. “Utilizaré el producto local en la realización de una técnica tradicional japonesa. Eso va a permitir a la gente de la Costa ver su producto con nuevos ojos y deleitar nuevos sabores”, anota Ian Pietro, chef argentino, especialista en el ritual japonés Omakase. Esa riqueza que proviene del mar también será parte del menú que preparará el chef peruano José Richard Goycochea. Él, mejor que nadie, sabe el significado de un buen producto de mar. Sabe pescar y seleccionar el mejor insumo para luego llevarlo con el mejor sabor hasta la mesa. “Vengo a la feria a transmitir mi cultura, los pescados y el mar son mi ingrediente favorito”, agrega. Del mismo territorio llegará Hajime Kasuga, el peruano tiene más de 30 años de experiencia en el mundo gastronómico, su propuesta es la comida tradicional japonesa y nikkei. A la lista se suma el chef británico Daniel Morgan, su cocina está centrada en los productos frescos, conoce la cocina colombiana, de la que explora “sus tradiciones y sabores”.
INTERNACIONALES
Hajime Kasuga – Perú José Richard Goycochea – Perú Ian Pietro – Argentina Rodrigo Pacheco – Ecuador Daniel Morgan – Reino Unido
EL MILLOLe pondrá sazón a esta edición de Sabor BarranquillaEl cereal, cosechado en el municipio de Juan de Acosta, estará presente en las preparaciones y en la conversación que se generará en la agenda académica de la feria.
La cocina del Caribe transforma, conserva y une. Es un oficio que converge todo lo que somos: empieza en la tierra, pasa por manos de los que saben y se convierte en alimento, tradición y legado. Bajo esa mirada, Sabor Barranquilla 2025 rinde tributo al millo, el cereal que se cultiva en el municipio de Juan de Acosta, traído a estas tierras por los españoles en tiempos de La Conquista. Desde entonces, su uso genera desarrollo y sostenibilidad para el territorio. Cada preparación del millo encierra historias familiares, saberes ancestrales y decisiones que impactan la salud y preservan la tradición. “El millo hace parte de mi memoria y de la de muchas familias que crecimos alimentándonos y aprendiendo todas sus formas para cocinar muchos platos”, dice Sebastiana Eduarda Madera, una matrona del municipio de Piojó que trabaja por el rescate de las semillas ancestrales. El millo estará presente en los fogones de los chefs en esta edición. También será parte de la conversación que se generará en boca de los que han estudiado la tierra y están invitados a hacer parte de la agenda académica que es fundamental en la feria. (Testimonio biólogo) El millo por sí solo no tiene un sabor, pero su poder nutricional está presente en preparaciones que van desde lo cotidiano hasta la alta cocina. Chichas, arepas, bollos, tortas, natillas, pan y la famosa ‘alegría’ se hacen con millo. En el 2023, la Asamblea General de las Naciones Unidas lo declaró como el Año Internacional del Mijo o millo, con el propósito de reconocer su importancia para la seguridad alimentaria, la nutrición y la resiliencia climática. Pero el millo no solo se come, también se canta y se baila. Que no se nos olvide que con el tallo de la planta se hacen las flautas que nos ponen a bailar cumbias y puyas. (testimonio organizador festival millo)
