Cuando el Centro era el Centro – La Ola Caribe

Colaboración de
Adlai Stevenson Samper

Toda la ciudad giraba centrípeta sobre su eje y como un imán fantástico atraía en romerías cotidianas a sus habitantes que asombrados ante su dinamismo recorrían sus calles y aceras en un ambiente cosmopolita. Nadie estaba exento de sus visitas pues allí confluían actividades institucionales, comerciales, bancarias y era el escenario de las jaranas en los cuatro reglamentarios días de carnaval. Ese paisaje sentimental recordado por algunas generaciones se mantuvo incólume durante los años 30, 40, 50 y una parte de los 60 del pasado siglo XX.
Inolvidables eran las caminatas en la carrera Progreso observando las modas colgadas en sus inmensas vitrinas con almacenes especializados: de novias (Marilu), para colegiales (El Magazín), de zapatos (Corona y Croydon), de ropa casual (El Roble), y de moda masculina como la Casa Vargas con su amplio edificio modernista con escaleras curvadas que llevaban hasta el lobby y exponían sus hieráticos maniquís mirando el tráfico y la fachada lateral de la iglesia de San Nicolás.

Los periódicos más importantes estaban en el centro. El Heraldo, en la calle Real entre La Paz y Progreso en un camino que deambularía el joven García Márquez en sus años mozo durante las noches hasta el cercano café Roma, en el paseo Bolívar, que tenía la insólita fama que nunca cerraba y era epicentro de comerciantes, intelectuales, contrabandistas, periodistas y bajo cuyo ámbito hubo hasta intentos de suicidio poéticos. Las radiodifusoras también con los estudios de Emisoras Unidas ubicados inicialmente en la esquina de la carrera del Comercio con Paseo Bolívar en el segundo piso del antiguo edificio del club Barranquilla. Cuando fue quemada el 9 de abril su propietario el ex alcalde y empresario Rafael Roncallo Vilar le construyó un moderno edificio esquinero en la carrera 38 en donde se estrellaba insidioso el paseo Bolívar con su radio teatro y cine permanente por las tardes. Otra emisora ubicada en el edificio en donde hoy se encuentra el Shopping Center era Atlántico que durante la segunda guerra mundial convocaba multitudes que escuchaban, a través de sus altavoces, las incidencias del conflicto en la voz serena del profesor catalán Domenech que cuando no tenía insumos para leer sobre las avanzadas, ataques y bombardeos imaginaba batallas y asaltos de la resistencia que eran aplaudidos, tal como una radionovela o película, por el expectante público.El paseo Bolívar era el eje del centro y se convirtió -después de sus múltiples remodelaciones y cambios de nombre- en una zona bancaria tras la construcción a finales de los años 40 del edificio del Banco de la República en donde hoy funciona la sede principal de la Alcaldía de Barranquilla. Antes en la esquina de la carrera Cuartel estuvo el Royal Bank of Canada. Tras la llegada del banco estatal que se unió al de fachada modernista republicana con referencias a la arquitectura rusa del Banco Alemán Antioqueño transformado después en el Banco Comercial Antioqueño, se construyó el del Banco de Colombia a los muy pronto se sumarian en 1956 el Banco Popular con el mural de Alejandro Obregón Simbología de Barranquilla en su entrada y la Caja Agraria -hoy Torre Manzur- como hito visual de remate del paseo Bolívar.

En el edificio Colseguros, en Cuartel, entonces el más alto de Barranquilla con sus 16 pisos y que por cierto hoy su fachada se está desmoronando como azúcar en el agua por la calcificación ambiental, quedó en la planta baja la oficina de la Panamerican Airways. En su frente las la holandesa KLM y finalizando la cuadra, Avianca y varias agencias de viaje.